Los límites de la radicalidad espontaneísta en el movimiento popular boliviano

Los sectoes populares están movilizados y dipuestos a la lucha pero falta dirección revolucionaria

El Estado terrateniente burocrático, hoy llamado plurinacional, no tiene capacidad de solucionar las demandas de los sectores sociales ni resolver los problemas estructurales que sufre el pueblo boliviano, solo puede postergar los conflictos a través de promesas y paliativos temporales, de la misma manera actúan las reformas que impulsa el gobierno de Evo Morales, en su sentido general, como placebos a las enfermedades históricas del pueblo.

Por su parte, los sectores sociales llevan a cabo luchas sectoriales y particulares que no pueden articularse en un grado de unidad suficiente que les permita defender sus derechos o arrancar nuevos. A pesar de la combatividad y radicalidad que existe en cada uno de los enfrentamientos con las fuerzas represivas del Estado, el movimiento popular no puede superar el marco del espontaneísmo debido a que carece de una dirección clasista y revolucionaria y se encuentra a merced de los embates del gobierno y una dirigencia oportunista. Sigue leyendo

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La política del garrote se impone contra los sectores populares

Para imponerse con el “principio de autoridad”, el gobierno del MAS no ha dudado en aplicar la represión contra los gremios o sindicatos, y a veces de manera individualizada sobre dirigentes o militantes de la manifestación popular. Es el caso de la enfermera Leonor Boyán que fue brutalmente golpeada, interrogada y luego abandonada en un hospital por policías que la encontraron sospechosa de lanzar una piedra al Viceministro de Gobierno. Sigue leyendo

Primero de Mayo en Bolivia, en plena lucha sindical y reivindicativa

Las protestas contra el gobierno no se han debilitado

Los sectores organizados del pueblo desarrollan una lucha con diversos intereses particulares y sectoriales, aún con mucha dosis de espontaneísmo, pero dentro de las contradicciones entre el Estado (terrateniente burocrático) y el pueblo en general. En la actualidad el Estado está administrado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales y sigue siendo el instrumento de las clases dominantes (terratenientes y gran burguesía), continuando su proceso de reproducción capitalista con lastres semifeudales bajo la dominación semicolonial del sistema imperialista.Este Primero de Mayo encuentra al pueblo boliviano en plena lucha sindical y reivindicativa, y al gobierno de Evo Morales a la defensiva y resguandándose más que nunca de los sectores populares radicalizados. En el Día del proletariado internacional los conflictos en Bolivia le quitan el sueño al llamado “gobierno indígena y popular”. Esta situación manifiesta la agudización de la lucha de clases en el país y refleja el estado general de precarización que vive gran cantidad de la población que ya no se deja engatusar con la demagogia del “proceso de cambio”.

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